¿A tu hijo/a le gotea la nariz desde hace semanas, la tos no termina de irse y tienes la sensación de que está resfriado/a todo el tiempo? Muchos padres se preguntan entonces: ¿Sigue siendo normal o hay algo más detrás?
Primero, la noticia tranquilizadora: sobre todo en la primera infancia, la tos y el moqueo pueden durar bastante más de lo que muchos padres esperan. Especialmente los niños que van a la guardería suelen pasar por varios catarros uno detrás de otro. Por eso es fácil tener la impresión de que ya no se ponen bien.
¿Cuánto suelen durar la tos y el moqueo?
Un resfriado común suele durar 7 a 10 días. Sin embargo, algunos síntomas pueden mantenerse más tiempo.
Lo típico es:
- El moqueo suele mejorar en una o dos semanas.
- La tos puede durar aún dos a cuatro semanas después de una infección vírica.
- Por la noche o con actividad física, la tos suele notarse durante más tiempo que de día.
Por eso, especialmente en niños pequeños, una tos que se alarga a menudo sigue formando parte de la recuperación normal.
¿Por qué parece que mi hijo/a está siempre enfermo/a?
Especialmente después de empezar la guardería, el sistema inmunitario está continuamente ocupado con nuevos gérmenes.
Muchos niños tienen:
- 8 a 12 infecciones respiratorias al año
- entre infecciones, a menudo solo pocos días sin síntomas
- tos y moqueo que a veces se alargan durante varias semanas
A menudo no se trata de una única infección larga, sino de varias infecciones seguidas.
¿Cuándo los síntomas persistentes siguen siendo a menudo normales?
Aunque sea agotador: por lo general no hay motivo de preocupación si tu hijo/a:
- entre infecciones vuelve a jugar y parece estar bien
- bebe y come con normalidad
- aumenta de peso lo suficiente
- no tiene fiebre alta persistente
- en conjunto, la tos mejora lentamente
Un curso lento no es raro en las infecciones respiratorias en la infancia.
¿Cuándo deberías pedir que se valore médicamente?
Una revisión en pediatría es recomendable si:
- la tos dura más de cuatro semanas y no mejora
- tu hijo/a vuelve a tener fiebre alta una y otra vez
- aparece dificultad para respirar o ruidos respiratorios silbantes
- la tos es muy fuerte de forma persistente, especialmente por la noche
- tu hijo/a aumenta poco de peso o pierde peso
- está inusualmente decaído/a
- la tos se acompaña de sangre
- se añaden dolores en el pecho o en los oídos
- el moqueo sigue siendo purulento durante semanas o aparecen fuertes dolores faciales
Si en general te preocupa cómo va evolucionando, también deberías consultarlo con la consulta de pediatría.
¿Qué causas pueden haber detrás de una tos que dura mucho?
No siempre una infección vírica es la única explicación.
Según cómo evolucione, por ejemplo, pueden ser:
varios resfriados consecutivos
una sinusitis
un objeto tragado
asma o vías respiratorias hiperreactivas
alergias
tos ferina
en raras ocasiones, otras enfermedades crónicas
Por eso, la consulta de pediatría siempre valora el cuadro completo y no solo cuánto tiempo dura la tos.
¿Qué ayuda a tu hijo/a en casa?
Si tu hijo/a en general parece estar bien, a menudo ayudan medidas sencillas.
Entre ellas:
- beber suficiente
- aire fresco y actividad física adecuada para su edad
- dormir lo suficiente y descansar
- un entorno sin humo
Los jarabes para la tos normalmente no se recomiendan para niños pequeños. Si lo necesitas, coméntalo con tu consulta de pediatría.
Estas observaciones ayudan a orientarse
Si las molestias duran más tiempo, vale la pena fijarse en cómo evolucionan.
Preguntas útiles son:
- ¿Desde cuándo tose tu hijo/a?
- ¿La tos en general mejora o empeora?
- ¿La tos es seca o con mucosidad?
- ¿Aparece sobre todo por la noche, durante el día o con el movimiento?
- ¿Tu hijo/a tiene entre medias fases sin fiebre y con pocas molestias?
- ¿Hay ruidos al respirar o falta de aire?
- ¿Cómo evoluciona el moqueo?
- ¿Tu hijo/a va a la guardería (Kita) o ha tenido últimamente muchas infecciones?
Esta información ayuda a valorar mejor la evolución.
La paciencia suele formar parte de la recuperación
Especialmente en los primeros años de guardería (Kita), por desgracia las infecciones respiratorias repetidas forman parte del día a día de muchas familias. Aunque la tos y el moqueo a veces se alarguen durante semanas, a menudo no hay detrás un problema grave.
Lo decisivo no es tanto cuánto duran los síntomas por separado, sino cómo se desarrolla tu hijo/a en general: si entre infecciones vuelve a estar bien, bebe y juega con normalidad y las molestias van mejorando poco a poco, normalmente eso indica una evolución normal. Si hay señales de alarma o un empeoramiento que no se detiene, tu hijo/a debería ser explorado/a por pediatría.
Vigila la evolución
Con la tio App puedes registrar fácilmente la tos, el moqueo, la fiebre y otros síntomas acompañantes. Así podrás ver mejor si las molestias mejoran poco a poco o vuelven a cambiar, y cuando tengas una cita en la consulta de pediatría tendrás el seguimiento claramente a mano.





