Cuando en otoño o invierno muchos niños tosen y tienen mocos, a menudo se menciona el término VRS. Especialmente en bebés, esto pone nerviosos a muchos padres, y con razón. ¿Qué tan peligroso es el VRS? ¿Cómo puedo reconocer la infección? ¿Y cuándo debería mi hijo ser examinado por un médico?
La buena noticia: La mayoría de las infecciones por VRS se presentan como un resfriado común y se curan por sí solas. Sin embargo, en bebés pequeños y algunos niños en riesgo, el VRS puede causar problemas respiratorios más graves. Por eso, vale la pena observar el curso de la enfermedad con atención.
¿Qué es el VRS?
El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) es una de las causas más comunes de infecciones respiratorias en bebés y niños pequeños.
Casi todos los niños pasan por al menos una infección por VRS en los primeros dos años de vida. Las infecciones son especialmente frecuentes en los meses de otoño e invierno.
El VRS se transmite principalmente a través de gotas y contacto cercano, y es muy contagioso.
¿Qué síntomas causa el VRS?
La enfermedad a menudo comienza como un resfriado común.
Los síntomas típicos son:
- Congestión nasal
- Tos
- Fiebre leve a moderada
- Estornudos
- Pérdida de apetito
- Fatiga
- Dificultades para beber
Muchos niños solo presentan estos síntomas y se recuperan en pocos días.
Por qué el VRS puede ser más problemático en bebés
En los bebés, las vías respiratorias son aún muy estrechas. Incluso pequeñas inflamaciones o mucosidades pueden dificultar la respiración.
Por eso, los bebés menores de seis meses desarrollan con más frecuencia una llamada bronquiolitis: una inflamación de las pequeñas vías respiratorias.
Esto puede incluir:
- Respiración rápida
- Respiración dificultosa
- Silbidos al respirar
- Retracciones entre las costillas o debajo del pecho
- Dificultades para beber
Por eso, los pediatras prestan especial atención a la respiración en casos de VRS.
¿Qué niños tienen un mayor riesgo?
Un curso más grave es más probable en:
- Bebés menores de seis meses
- Prematuros
- Niños con enfermedades cardíacas o pulmonares
- Niños con ciertas enfermedades neurológicas
- Niños con sistemas inmunológicos debilitados
Para estos niños, a menudo se aplican umbrales más bajos para una consulta pediátrica.
¿Cómo reconocer las señales de advertencia?
Se debe realizar una consulta pediátrica sin demora si tu hijo:
- Respira notablemente más rápido o con dificultad
- Muestra retracciones entre las costillas o en el cuello
- Hace ruidos silbantes o gemidos al respirar
- Apenas bebe
- Tiene muchas menos pañales mojados
- Parece inusualmente somnoliento o difícil de despertar
- Desarrolla labios o piel azulados
- Tiene menos de tres meses y fiebre de 38,0 °C o más
En caso de dificultad respiratoria grave o coloración azulada, debes llamar inmediatamente al número de emergencia 112.
¿Cómo se trata el VRS?
Para los niños que por lo demás están sanos, generalmente no hay un tratamiento antiviral específico para el VRS.
El enfoque principal es apoyar al cuerpo.
Esto incluye:
- beber suficiente líquido
- mantener la nariz despejada con solución salina
- permitir descanso y sueño
- tratar la fiebre según la recomendación del pediatra
Los antibióticos no ayudan contra el VRS, ya que la enfermedad es causada por virus.
En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento en el hospital, por ejemplo, si los niños necesitan oxígeno o líquidos por vía intravenosa.
¿Cuánto dura una infección por VRS?
La mayoría de los niños se sienten mucho mejor después de aproximadamente una a dos semanas.
La tos puede durar varias semanas, como después de otras infecciones respiratorias.
Especialmente en los primeros días de la enfermedad, los síntomas pueden empeorar antes de que se produzca una mejoría lenta.
¿Se puede prevenir el VRS?
No se puede evitar completamente el VRS.
Sin embargo, se puede reducir el riesgo mediante:
- lavado regular de manos
- evitar el contacto con personas resfriadas
- no fumar cerca del niño
- ventilar regularmente
- limpiar a fondo los objetos de uso frecuente
Para los lactantes especialmente vulnerables, también hay disponibles anticuerpos preventivos. Recientemente, esta profilaxis contra el VRS también se recomienda para muchos recién nacidos. Lo mejor es discutir con tu pediatra si es adecuada para tu hijo.
¿VRS o resfriado común?
A menudo, no se puede distinguir el VRS de otros virus del resfriado solo por los síntomas.
Para los padres, esto generalmente no es lo más importante. Lo más relevante es la pregunta:
- ¿Cómo respira tu hijo?
- ¿Está bebiendo suficiente?
- ¿Parece estable en general?
- ¿Los síntomas evolucionan como se esperaba o empeoran?
Estas observaciones suelen ser más útiles que identificar el virus exacto.
Lo más importante sobre el VRS
La mayoría de las infecciones por VRS son sencillas y se pueden manejar en casa. Sin embargo, es crucial vigilar la respiración y el consumo de líquidos, especialmente en lactantes pequeños. Si tu hijo tiene cada vez más dificultad para respirar, apenas bebe o parece mucho más enfermo, debe ser examinado por un pediatra lo antes posible.





