Si el escupir aumenta repentinamente

Tu bebé apenas ha escupido hasta ahora, y de repente, después de casi cada comida, vuelve a salir leche de su boca. O escupe con mucha más frecuencia que hace unas semanas. Muchos padres se preguntan entonces: ¿Es esto todavía normal? ¿Tiene mi bebé reflujo? ¿O podría ser una infección?

La buena noticia: Escupir es a menudo parte del desarrollo normal en el primer año de vida. Mientras tu bebé beba bien, gane peso y parezca generalmente contento, generalmente no hay nada serio detrás. Sin embargo, vale la pena observar el desarrollo y posibles síntomas acompañantes.

¿Por qué escupen los bebés?

El músculo entre el esófago y el estómago no está completamente desarrollado en los primeros meses de vida. Después de beber, un poco de leche puede regresar fácilmente al esófago y salir por la boca.

Además, los bebés pasan mucho tiempo acostados y solo consumen alimentos líquidos, lo que también favorece el escupir.

Por eso, muchos bebés escupen regularmente sin tener dolor o estar enfermos.

¿Por qué mi bebé escupe de repente más?

Hay varias razones por las que el escupir puede aumentar temporalmente.

Las causas comunes son:

  • mayores cantidades de bebida
  • beber con más prisa
  • más movimiento después de beber
  • girar, rodar o patalear con frecuencia
  • un estirón de crecimiento
  • una leve infección gastrointestinal
  • tos o llanto fuerte

Especialmente en fases de desarrollo o con más actividad, el escupir puede volver a ser más frecuente temporalmente.

¿Cuándo se habla de reflujo?

Un cierto reflujo de leche es normal en los bebés y se denomina reflujo fisiológico.

Los pediatras suelen hablar de una enfermedad por reflujo que necesita tratamiento solo cuando aparecen síntomas adicionales, como:

  • dolor al o después de beber
  • arqueo frecuente y fuerte
  • llanto persistente después de las comidas
  • mal desarrollo o falta de aumento de peso
  • problemas respiratorios repetidos o tos crónica relacionados con la alimentación

No es la cantidad de escupir lo que importa, sino cómo se siente tu bebé en general.

¿Qué es todavía normal?

Muchos bebés:

  • escupen pequeñas cantidades después de beber,
  • escupen también a veces cantidades mayores,
  • escupen especialmente después del eructo,
  • parecen contentos y vuelven a beber bien después.

Estos llamados “bebés que escupen” suelen desarrollarse de manera completamente normal.

¿Cuándo podría ser una infección?

A veces, el escupir aumenta porque tu bebé está enfermando.

Esto se indica más bien por síntomas adicionales como:

  • fiebre
  • diarrea
  • vómitos repetidos
  • tos o resfriado fuerte
  • fatiga notable
  • mucho menos apetito

En las infecciones gastrointestinales, el vómito no siempre es el único síntoma importante.

¿Cuándo deberías llevar a tu bebé al médico?

Es recomendable consultar al pediatra si tu bebé:

  • vomita de forma explosiva o muy frecuentemente,
  • vomita líquido verdoso o con sangre,
  • apenas bebe,
  • tiene significativamente menos pañales mojados,
  • no gana peso o pierde peso,
  • parece tener mucho dolor,
  • se ve inusualmente decaído,
  • desarrolla fiebre u otros síntomas de enfermedad,
  • o si el vómito aumenta repentinamente y persiste durante varios días.

Especialmente en lactantes jóvenes, el vómito persistente siempre debe ser evaluado por un médico.

¿Qué puedes hacer en casa?

Si tu bebé parece estar sano, a menudo bastan medidas simples.

Por ejemplo:

  • ofrecer comidas más pequeñas si tu bebé bebe grandes cantidades,
  • no interrumpir innecesariamente a tu bebé mientras bebe,
  • planear un tiempo para acurrucarse en posición vertical después de beber,
  • evitar movimientos bruscos justo después de beber,
  • evitar ropa ajustada en el área del abdomen.

Alimentos especiales o medicamentos deben usarse solo después de consultar con el pediatra.

¿Cuál es la diferencia entre escupir y vomitar?

El escupir normal generalmente sale de la boca sin esfuerzo.

El vómito, en cambio, es fuerte y se acompaña de una visible presión abdominal. Si tu bebé vomita repetidamente de forma explosiva o no retiene líquidos, debe ser examinado por un médico lo antes posible.

Lo que debes recordar

Más escupir no significa automáticamente que algo esté mal. En el primer año de vida, el comportamiento al beber cambia constantemente, y también los hitos del desarrollo o pequeñas infecciones pueden hacer que tu bebé escupa más frecuentemente de manera temporal. Lo más importante es que tu bebé siga bebiendo bien, ganando peso y parezca satisfecho en general. Ante señales de advertencia o dudas, debes contactar a tu pediatra.