Ayer tu bebé comió el puré de verduras con entusiasmo, pero hoy gira la cabeza, aprieta los labios o tira la cuchara al suelo. Muchos padres se preguntan: ¿Ya no tiene hambre? ¿No le gusta el puré? ¿O hay algo más detrás?
Una negativa temporal al puré es común en el primer año de vida. Generalmente, no se debe a una enfermedad, sino a una fase normal de desarrollo o a un cambio temporal.
¿Por qué mi bebé de repente rechaza el puré?
El apetito de los bebés cambia constantemente. Además, entre los 6 y 12 meses, muchas cosas se desarrollan al mismo tiempo.
Razones comunes incluyen:
- Dentición
- Un inicio o recuperación de una infección
- Pasos de desarrollo y más interés en el entorno
- El deseo de comer por sí mismo
- Menos hambre temporalmente
- Nuevas texturas o sabores
No todas las comidas tienen que ser exitosas.
Lo que a menudo es completamente normal
Muchos bebés:
- De repente comen cantidades mucho más pequeñas,
- Aceptan solo ciertos alimentos,
- Prefieren alimentos que puedan comer con las manos en lugar de puré,
- Juegan más con la comida que comerla,
- No abren la boca al principio,
- Comen mucho un día y casi nada al siguiente.
Estas fluctuaciones suelen ser parte del desarrollo normal. Lo importante no es una sola comida, sino el patrón a lo largo de varios días.
¿Podría ser la dentición la causa?
Sí. Cuando las encías están sensibles, muchos bebés comen menos temporalmente.
Los signos típicos son:
- Aumento de la salivación,
- Morder objetos con frecuencia,
- Encías enrojecidas,
- Más inquietud o peor sueño.
Con la erupción del diente, a menudo el comportamiento alimentario se normaliza.
Una infección también puede cambiar el apetito
Incluso antes de que comiencen la tos, el resfriado o la fiebre, muchos bebés comen peor.
Por eso, también presta atención a:
- Fiebre,
- Resfriado,
- Tos,
- Fatiga inusual,
- Menos consumo de líquidos,
- Vómitos o diarrea.
A menudo, el apetito regresa una vez que la infección disminuye.
Qué puede ayudar a tu bebé ahora
No todas las negativas al puré necesitan una solución. A menudo ayuda quitar presión de la situación.
Es útil:
- Ofrecer porciones pequeñas,
- Dejar que tu bebé decida cuánto quiere comer,
- Comer juntos en familia,
- Ofrecer nuevos alimentos repetidamente,
- Probar alimentos blandos que se puedan comer con las manos si tu bebé quiere comer solo,
- Seguir ofreciendo leche materna o fórmula según sea necesario.
Muchos bebés necesitan varios intentos antes de aceptar nuevos alimentos o texturas.
Lo que es mejor evitar
Cuando tu bebé come mal, surge rápidamente el deseo de animarlo a comer.
Generalmente, no es muy útil:
- Presión o persuasión,
- Distracción con el móvil o la televisión,
- Obligar a terminar la comida,
- Cambiar constantemente las comidas sustitutas.
Un ambiente relajado a menudo ayuda más que una cucharada extra.
¿Cuándo deberías consultar al pediatra?
Lleva a tu bebé al pediatra si:
- durante varios días apenas come,
- también bebe notablemente menos,
- pierde peso o no gana suficiente,
- regularmente tiene arcadas fuertes o se atraganta,
- parece tener dolor al comer,
- vomita repetidamente después de comer,
- o en general parece enfermo y débil.
Lo importante no es una comida difícil, sino el desarrollo general.


