Desarrollo infantil en el mes 21 al 23
¿Tu hijo te sorprende de repente con frases completas, juega a "hacer café" con una cocina de juguete o quiere mostrarte con orgullo lo que acaba de aprender? Entre los 21 y 23 meses, muchos niños dan grandes pasos en su desarrollo, especialmente en las áreas de lenguaje, imaginación, autonomía y movimiento.
Ahora, el pequeño explorador se está convirtiendo cada vez más en un compañero activo de conversación y juego. Tu hijo quiere ser comprendido, tomar decisiones por sí mismo y participar cada vez más en la vida familiar.
Lo que se está desarrollando
En esta fase, muchas áreas de desarrollo se entrelazan.
Quizás notes que tu hijo:
- usa nuevas palabras cada día y forma frases cortas
- nombra objetos y personas de manera específica
- juega cada vez más a juegos de rol
- imita conscientemente a los adultos
- quiere ser más independiente
- expresa claramente sus emociones
- camina con más seguridad, trepa y prueba nuevos movimientos
Cada niño se desarrolla a su propio ritmo. Algunos ya hablan mucho, mientras que otros se comunican principalmente con gestos y palabras sueltas.
Lo que puedes observar ahora
Muchos niños muestran pasos de desarrollo similares a esta edad.
Tu hijo:
- te cuenta con orgullo sobre nuevos descubrimientos
- te invita a jugar
- alimenta muñecas o peluches
- "habla por teléfono" con un bloque de construcción o "cocina" en la cocina de juguete
- observa atentamente cómo los adultos hacen las cosas y los imita
- utiliza el lenguaje de manera más precisa para expresar deseos o rechazo
- quiere hacer muchas cosas por sí mismo y se frustra si no lo logra
Este juego entre curiosidad, independencia y emociones fuertes es típico de esta edad.
Lo que tu hijo está aprendiendo ahora
Entre el segundo y tercer cumpleaños, tu hijo desarrolla habilidades importantes para la vida diaria y la comunicación.
Ahora se centra en:
- Lenguaje, para expresar pensamientos, deseos y emociones
- Imaginación, a través de los primeros juegos de rol y juego simbólico
- Autonomía en tareas cotidianas
- Habilidades sociales, al observar e imitar a otros
- Resolución de problemas mediante la prueba y repetición
Muchos niños aprenden especialmente mucho en este tiempo a través de la práctica.
Motricidad y movimiento
También físicamente, tu hijo hace más progresos.
Muchos niños ahora pueden:
- caminar con seguridad y cambiar de dirección rápidamente
- caminar hacia atrás
- levantarse con seguridad desde una posición en cuclillas
- subir escalones bajos o muebles
- llevar o empujar objetos grandes
- abrir puertas o manejar cajones
Con cada nuevo movimiento, también crece la confianza en sí mismos.
Cómo puedes apoyar a tu hijo
Tu hijo aprende especialmente bien a través de experiencias compartidas.
Es útil:
- hablar mucho juntos y aprender nuevas palabras
- mirar libros ilustrados juntos
- acompañar juegos de rol con muñecas, vehículos u objetos cotidianos
- permitir que asuma pequeñas tareas en el hogar
- dar tiempo suficiente para que experimente de forma independiente
- nombrar y acompañar tranquilamente las emociones
Las repeticiones son especialmente valiosas. Aunque tu hijo quiera leer siempre el mismo libro o jugar al mismo juego, esto apoya su aprendizaje.
Lo que debes saber
Entre los 21 y 23 meses, el desarrollo del lenguaje, la fantasía y la independencia suelen ocurrir simultáneamente. Esto puede hacer que tu hijo parezca sorprendentemente grande a veces, y en otros momentos, muy dependiente de tu apoyo.
Esta mezcla de creciente independencia y necesidad de seguridad es completamente normal en esta fase de desarrollo. Con paciencia, cercanía y muchas experiencias cotidianas compartidas, le das a tu hijo las mejores condiciones para seguir aprendiendo.
Hitos
Entre los 21 y 23 meses, muchos niños pueden:
- caminar con seguridad e intentar sus primeros trepados (18–24 meses)
- usar activamente unas 20 a 50 palabras o más (20–26 meses)
- formar sus primeras frases simples de dos o tres palabras (21–28 meses)
- jugar juegos de rol simbólicos, como alimentar a una muñeca o hablar por teléfono (20–26 meses)
- imitar a los adultos de manera intencionada y recrear rutinas diarias (20–24 meses)




