Desarrollo infantil entre los 36 y 40 meses
Entre los 36 y 40 meses, tu hijo da un gran paso en su desarrollo: ya no solo quiere descubrir el mundo, sino entenderlo. Las muchas preguntas de “¿Qué es esto?” se convierten cada vez más en “¿Por qué?”, “¿Cómo?” o “¿Por qué razón?”. Tu hijo comienza a reconocer conexiones, entender reglas y desarrollar sus propias explicaciones.
Quizás notes que de repente quiere saberlo todo con precisión, cuenta historias más detalladas o clasifica cosas por colores, tamaños o cantidades. También los números, el tiempo y las secuencias empiezan a ser más comprensibles.
Lo que se está desarrollando ahora
Alrededor de los tres años, el lenguaje, el pensamiento y la fantasía trabajan cada vez más juntos.
Muchos niños comienzan ahora a:
- hacer numerosas preguntas de por qué, cómo y por qué razón,
- entender conexiones simples,
- clasificar objetos por características,
- comparar cantidades como “más” o “menos”,
- usar los primeros números de manera lúdica,
- comprender mejor los procesos y secuencias,
- contar historias de manera más consciente.
Cada niño desarrolla estas habilidades a su propio ritmo.
Lo que puedes observar ahora
En la vida diaria, se muestran muchas habilidades nuevas.
Quizás notes que tu hijo:
- quiere saber repetidamente por qué sucede algo,
- escucha atentamente y recuerda historias,
- resuelve rompecabezas o pequeñas tareas con perseverancia,
- compara colores, formas o tamaños,
- cuenta o nombra cantidades mientras juega,
- inventa sus propias reglas para juegos de rol,
- narra experiencias en un orden comprensible.
Aunque las explicaciones a veces aún sean fantasiosas, tu hijo está desarrollando importantes bases para el pensamiento lógico.
El lenguaje y el pensamiento se desarrollan juntos
Con casi tres años y medio, el lenguaje se convierte cada vez más en una herramienta del pensamiento.
Muchos niños:
- forman oraciones más largas,
- hacen preguntas específicas,
- cuentan experiencias de manera más detallada,
- pueden explicar simples relaciones de causa y efecto,
- entienden cada vez más términos temporales como “antes”, “después” o “mañana”.
Las conversaciones compartidas siguen siendo el motor más importante para este desarrollo.
Surgen las primeras nociones matemáticas
Las matemáticas comienzan mucho antes de la escuela.
Muchos niños ahora se interesan por:
- Contar,
- Comparar,
- Clasificar,
- Tamaños,
- Formas,
- Patrones,
- Secuencias.
No se trata aún de calcular correctamente, sino de desarrollar una primera noción de cantidades y estructuras.
La fantasía y el juego de roles se vuelven más complejos
El juego de roles se desarrolla significativamente.
Muchos niños:
inventan historias más largas,
cambian entre diferentes roles,
inventan sus propias reglas de juego,
incluyen conscientemente a otros niños en su juego,
resuelven pequeños problemas dentro de su mundo de fantasía.
Mientras tanto, entrenan de manera natural el lenguaje, la creatividad y las habilidades sociales.
La motricidad se vuelve cada vez más hábil
También físicamente, tu hijo sigue desarrollándose.
Muchos niños ahora pueden:
- caminar y correr con seguridad,
- saltar con ambos pies,
- saltar distancias cortas en un pie,
- mantener el equilibrio,
- trepar,
- dibujar y hacer manualidades con más precisión,
- manejar botones o cremalleras cada vez más por sí mismos.
Con cada nuevo movimiento, también crece la confianza en sí mismos.
Cómo puedes apoyar a tu hijo
Tu hijo aprende especialmente mucho cuando puede pensar y probar por sí mismo.
Son útiles:
- responder juntos a preguntas de por qué,
- leer libros y luego hablar sobre ellos,
- contar y clasificar juntos,
- jugar a rompecabezas o juegos de mesa simples,
- dar mucho espacio para el juego de roles libre,
- cantar canciones y recitar rimas,
- explicar juntos las rutinas diarias.
No necesitas conocer la respuesta perfecta a cada pregunta de inmediato. A menudo basta con buscar juntos una explicación.
Lo que debes saber
Alrededor de los tres años, tu hijo desarrolla una mejor comprensión de las conexiones, patrones y reglas. Quiere saber por qué suceden las cosas, piensa en soluciones y descubre las primeras conexiones matemáticas. Al mismo tiempo, el lenguaje, la fantasía y el juego de roles se vuelven cada vez más complejos. Esta curiosidad es una base importante para el aprendizaje futuro, y se puede fomentar fácilmente en la vida diaria.
Hitos
Entre los 36 y 40 meses, muchos niños pueden:
- hacer preguntas frecuentes de por qué o cómo (36–44 meses)
- contar o comparar pequeñas cantidades (36–45 meses)
- entender secuencias y órdenes simples (36–42 meses)
- saltar con seguridad con ambos pies (34–42 meses)
- contar pequeñas historias con un principio y un fin reconocibles (36–48 meses)
- clasificar el día, la noche y las rutinas diarias recurrentes cada vez mejor (36–42 meses)




