Cuando un niño vomita repentinamente o tiene diarrea, muchos padres se preocupan rápidamente. ¿Debe mi hijo ir al médico? ¿Cuánto tiempo es esto normal? ¿Y cómo puedo saber si está recibiendo suficiente líquido?
La tranquilidad más importante de antemano: La mayoría de las infecciones gastrointestinales en niños son causadas por virus y desaparecen por sí solas en pocos días. Lo más importante no es cuántas veces vomita o tiene diarrea tu hijo, sino si puede beber lo suficiente y cómo está su estado general.
¿Qué suele causar diarrea y vómitos?
La diarrea aguda y los vómitos en niños suelen ser causados por una infección gastrointestinal. A menudo se presentan síntomas adicionales como:
- diarrea acuosa
- vómitos repetidos
- dolor o calambres abdominales
- fiebre leve a alta
- falta de apetito
- cansancio o necesidad de dormir más
Muchos niños se sienten notablemente enfermos durante uno o dos días y luego se recuperan.
¿Cómo reconocer la deshidratación?
El mayor riesgo con la diarrea y los vómitos no es la infección en sí, sino que los niños pierdan demasiados líquidos.
Presta especial atención a las siguientes señales de advertencia:
- tu hijo bebe mucho menos o rechaza líquidos
- boca o labios secos
- pocos pañales mojados o micción significativamente menos frecuente
- ojos hundidos
- cansancio inusual o apatía
- llanto sin lágrimas
- manos o pies fríos
Cuanto más joven es un niño, más rápido puede desarrollarse la deshidratación.
¿Qué es a menudo normal en una infección gastrointestinal?
Aunque pueda parecer preocupante, algunos síntomas son comunes en un curso no complicado:
- varios episodios de vómitos en pocas horas
- diarrea acuosa frecuente
- poco apetito
- cansancio
- dolor abdominal
- fiebre
- sensación de enfermedad durante algunos días
Muchos niños apenas quieren comer durante este tiempo. Esto generalmente no es problemático. Lo más importante es que beban suficiente.
¿Cuándo deberías contactar con el pediatra?
Es recomendable una evaluación médica si tu hijo:
- tiene menos de seis meses
- apenas puede beber o vomita todo inmediatamente
- muestra signos claros de deshidratación
- tiene sangre en las heces o el vómito
- tiene dolor abdominal fuerte o persistente
- desarrolla fiebre alta o prolongada
- parece muy débil, apático o difícil de despertar
- la diarrea o el vómito duran varios días o empeoran
¿Cuándo es necesaria la ayuda médica inmediata?
Llama a emergencias o busca ayuda médica de inmediato si tu hijo:
apenas reacciona o parece confundido
desarrolla problemas respiratorios graves
vomita repetidamente de color verde (bilioso)
tiene fuertes dolores abdominales con el abdomen duro
muestra signos claros de deshidratación severa y apenas bebe
¿Qué ayuda a tu hijo en casa?
En caso de una infección gastrointestinal no complicada, generalmente ayudan medidas simples.
Beber en pequeñas cantidades
Es mejor ofrecer pequeños sorbos con frecuencia que grandes cantidades de una vez. Esto suele ser mejor tolerado.
Comer solo cuando haya apetito
Tan pronto como tu hijo quiera comer de nuevo, puede empezar a comer lentamente alimentos normales y fáciles de digerir. Una dieta especial "blanda" generalmente no es necesaria.
Dar descanso
Una infección gastrointestinal consume mucha energía. Suficiente sueño, mimos y descanso ayudan en la recuperación.
Mantener la higiene
Un lavado de manos exhaustivo ayuda a proteger a otros miembros de la familia de contagiarse.
Estas observaciones ayudan en la consulta pediátrica
Si necesitas consejo médico, esta información suele ser útil:
- ¿Cuándo comenzaron la diarrea o los vómitos?
- ¿Con qué frecuencia ha vomitado tu hijo?
- ¿Con qué frecuencia ha tenido diarrea?
- ¿Puede tu hijo beber?
- ¿Cuándo fue la última vez que orinó?
- ¿Tiene fiebre?
- ¿Hay sangre en las heces o en el vómito?
- ¿Tu hijo parece más alerta entre episodios o se está volviendo más apático?
El curso de la enfermedad a menudo proporciona pistas más importantes que los síntomas individuales.




