Muchos padres esperan con ansias el primer diente, y al mismo tiempo, a menudo comienzan las primeras noches inquietas. El bebé de repente babea más, se lleva constantemente las manos a la boca, duerme peor y parece más irritable de lo habitual. Rápidamente surge la pregunta: ¿se debe todo esto a la dentición?
En esta etapa, muchos padres también se preguntan:
- ¿Puede la dentición causar fiebre?
- ¿Por qué mi bebé duerme peor de repente?
- ¿Es normal tanto babeo?
- ¿O quizás hay una infección detrás?
La dentición puede causar algunas molestias típicas. Al mismo tiempo, se le atribuyen muchos síntomas que a menudo tienen otras causas. Por eso, es importante no solo si está saliendo un diente, sino si las molestias en general coinciden con una fase normal de dentición.
¿Cómo reconocer que tu bebé está dentiendo?
Los primeros dientes de leche suelen aparecer entre el cuarto y séptimo mes de vida. Algunos bebés obtienen su primer diente un poco antes, otros después de su primer cumpleaños. Ambas situaciones pueden ser normales.
Los signos típicos son:
- aumento del babeo
- morder frecuentemente los dedos o juguetes
- encías enrojecidas o ligeramente hinchadas
- una mayor necesidad de morder cosas
- más necesidad de cercanía y mayor irritabilidad
- sueño más inquieto al conciliar o durante la noche
Estas molestias suelen comenzar unos días antes de que salga el diente y generalmente disminuyen después.
Molestias comunes durante la dentición
No todos los bebés reaccionan de la misma manera. Algunos apenas notan la dentición, mientras que otros duermen peor o son notablemente más apegados durante algunos días.
A menudo incluyen:
- noches más inquietas
- despertarse con más frecuencia
- aumento del babeo
- encías sensibles
- menos apetito
- mayor necesidad de morder
- más necesidad de abrazos y cercanía
Por muy agotadora que pueda ser esta fase, estos cambios suelen ser temporales y forman parte del desarrollo normal de muchos bebés.
¿Puede la dentición causar fiebre?
Esta es una de las preguntas más comunes de los padres.
Durante la dentición, la temperatura corporal puede estar ligeramente elevada. Sin embargo, la fiebre real no es uno de los síntomas típicos de la dentición.
Si tu bebé tiene 38,5 °C o más o parece estar enfermo en general, es más probable que se trate de una infección que de un nuevo diente.
¿Por qué muchos bebés duermen peor durante la dentición?
Cuando un diente empuja a través de la encía, puede ser incómodo. Muchos bebés tienen más dificultades para conciliar el sueño, se despiertan más a menudo o buscan más cercanía por la noche.
Sin embargo, esto no significa que el sueño haya cambiado permanentemente. Una vez que el diente ha salido, las noches suelen volver a ser más tranquilas para muchos niños.
¿Qué ayuda a tu bebé durante la dentición?
Desafortunadamente, no hay un truco rápido. Sin embargo, a menudo ayudan medidas simples:
- un anillo de dentición enfriado (no congelado)
- un paño limpio y frío para morder
- masajear suavemente las encías con un dedo limpio
- mucho contacto cercano y físico
- alimentos fríos, si tu bebé ya está comiendo alimentos sólidos
- beber suficiente líquido
Se desaconseja el uso de collares de ámbar o remedios caseros como alcohol en las encías. Según el conocimiento actual, no ayudan y pueden ser peligrosos.
Si tu bebé tiene dolores intensos, habla con tu pediatra sobre qué analgésicos adecuados para su edad podrían ser apropiados.
Qué molestias probablemente no se deben solo a la dentición
Muchas infecciones coinciden casualmente con la aparición de los primeros dientes. Por eso, a menudo se culpa a la dentición de molestias que en realidad tienen otra causa.
No deberías atribuir los siguientes síntomas simplemente a la dentición:
- Fiebre a partir de 38,5 °C
- tos fuerte
- resfriado pronunciado
- vómitos repetidos
- diarrea persistente
- rechazo notable a beber
- debilidad evidente o dolores intensos
Si aparecen estos síntomas o tu bebé parece estar enfermo en general, debería ser evaluado por un pediatra.
Resumen
La dentición puede hacer que tu bebé esté temporalmente más inquieto. Más babeo, necesidad de morder, peor sueño o una mayor necesidad de cercanía son comunes. Fiebre alta, tos fuerte o una impresión general de enfermedad suelen indicar más bien una infección que la aparición de un nuevo diente. Por eso, siempre es importante observar el cuadro completo, no solo el diente que está saliendo.

